El final de otro humedal
Un humedal más desaparece pero en los tiempos de crisis que corren ¿ que importa ?, poco importa que sea por culpa de la especulación y el enriquecimiento de unos pocos a costa de los demás, poco importa que sea a costa de un lugar en el que todos nosotros podrÃamos llevar a nuestros hijos, nietos o amigos, para enseñarles como eran las cosas antes de que todo se desmadrase e importase más el dinero que la gente, antes de que todo lo que era importante para nuestros abuelos, la tierra, fuese vendida en aras de la economÃa de unos pocos que ahora nos dejan de lado.
Lo de menos es que se pierdan lugares como este, lugares en los que todos podrÃamos dejar de lado nuestros problemas y admirar un lugar bello olvidando por un momento tantas, o mejor dicho, tantÃsimas malas noticias que nos bombardean por todas partes. (más…)
Un dÃa de niebla
AlmerÃa no es sólo sol, playa y desierto. Hay dÃas que guardan sorpresas inesperadas. El de ayer fue uno de esos dÃas, en el que la bruma sube del mar envolviéndolo todo y nos muestra una visión romántica e inquietante de aquellos lugares que recorremos todos los dÃas y que, de repente, se nos muestran como salidos de una novela de misterio en la que veremos aparecer a la heroÃna de la novela o al espÃa que vino del frÃo.
Requiem por San Rafael
Las Salinas de San Rafael fueron un humedal que se encontraba entre las localidades de Aguadulce y Roquetas de Mar.
Las Salinas de Roquetas están situadas en la zona costera de la gran llanura que se extiende al sur de la Sierra de Gádor, entre las dunas y los alcores (primitiva lÃnea de la costa). Su origen es artificial, y posiblemente se remonte a los fenicios, en el primer milenio antes de Cristo, que pudieron haberlas construido sobre marismas. Hay que distinguir las salinas de los vecinos charcones de Punta Entinas, que son lagunas endorreicas salobres, de origen natural. Estas últimas se ubican en el término municipal de El Ejido, a poniente del faro del Sabinar.
A su vez, las Salinas de Roquetas eran en un primer momento tres: las Salinas Viejas y las de Cerrillos, a poniente del pueblo, y las de San Rafael, a levante.
Después de los fenicios, muy posiblemente serÃan utilizadas por cartagineses y romanos para las numerosas instalaciones de salazón de pescado. AsÃ, junto a las Salinas de San Rafael, se situaba la ciudad romana de Turaniana.
Los primeros datos históricos que se tienen se remontan al siglo XI, utilizándose la sal para consumo directo, para salazones y para la alimentación en invierno del ganado trashumante.






