Un dÃa de niebla
AlmerÃa no es sólo sol, playa y desierto. Hay dÃas que guardan sorpresas inesperadas. El de ayer fue uno de esos dÃas, en el que la bruma sube del mar envolviéndolo todo y nos muestra una visión romántica e inquietante de aquellos lugares que recorremos todos los dÃas y que, de repente, se nos muestran como salidos de una novela de misterio en la que veremos aparecer a la heroÃna de la novela o al espÃa que vino del frÃo.
La bruma lo envuelve todo, dejándonos sin ver lo que hay más allá, dejándonos sin poder prever lo que nos deparará el futuro cercano, marcando aún más la soledad que a todos nos acompaña y que en esos momentos se nos muestra más evidente que nunca haciéndonos más frágiles al sólo poder vislumbrar tenuemente de donde venimos y hacia donde vamos.
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